Su música viene de África y va dirigida al mundo entero
Déa Nam Gann (aquélla que da a la familia en vano),
nació en el seno de la tribu de los Baya, fervientes guerreros
que contribuyeron a rechazar la colonización francesa de
Bangui (República Centroafricana).
Su padre, refugiado político bajo el reino de Bocassa I
y su tío, miembro de la ONU, crearon vivamente en ella la
evidencia que es necesario defender de una manera o otra las historias
que hacen que los hombres se encuentren.
Ella escogerá la vía de la música…
Así, las diversas variedades de emociones que la cantante
a podido ver, oír, ella nos las dibuja en el escenario a
través del personaje de Mamy Wata.
Bajo una música de ambientes africanos y textos escritos en
francés, su voz, sus expresiones, su danza, Mamy Wata puede
ser diabólica, misteriosa, frágil, irónica y
a veces una verdadera guerrera que, como preguntándole al
espejo, nos reenvía la cara de todos los males, todas las
dudas, todas las alegrías que cruzan nuestra vida.
Músicas del mundo
¿Se acuerdan del día en que oyeron por primera vez
a cada una de las grandes voces de hoy?
Quizás fue en un festival incierto o en una sala improbable
de una capital?
Un día se produce el encuentro, como una evidencia, con
el público, con los programadores.
Y así, Mamy Wata viene y vuela de festival en festival,
llevada por el rumor, por el boca a oreja, por el placer de compartir,
el placer de la voz de Déa , la cantante
con una voz que no se olvida y que crees haber oído toda
la vida.
Grave, cálida, sensual y portadora de todas las historias,
de todos los sufrimientos.
Déa danza con su voz, canta con su cuerpo.
Mamy Wata no habría podido ver jamás la luz sin
ese raro y precioso encuentro entre la cantante y el guitarrista David
Clavel , compositor del grupo.
Él sabe acompañar y aporta sus textos con extraordinaria
inteligencia, sabiduría y sensibilidad.
Web
www.mamywata.net |